- Limpia la zona 2-3 veces al día con jabón neutro o solución antiséptica.
- No retires el arete durante el tiempo recomendado.
- Evita tocar, girar o manipular el arete innecesariamente.
- Manten la zona limpia y seca.
- Albercas, mar o sauna durante las primeras semanas.
- Dormir sobre la perforación.
- Mover el arete constantemente.
- Ropa, cabello o accesorios que se enganchen.
- Aplicar cremas, maquillaje o perfumes en la zona.
- Tocar con manos sucias.
Es normal que al momento de la perforación sientas presión leve o moderada, que no llega a convertirse en dolor intenso.
- Enrojecimiento leve.
- Sensibilidad o calor.
- Secreción transparente.
- Picazón ocasional.
- Dolor intenso o inflamación severa.
- Secreción amarilla/verde o mal olor.
- Fiebre o molestia general.
- No cambies el arete antes del tiempo indicado
- Si presentas dolor intenso, secreción o inflamación excesiva, consulta a tu médico.
- Infecciones activas.
- Dermatitis en la zona.
- Pacientes inmunocomprometidos.
- En caso de antecedentes de queloides o cicatrización anormal, se recomienda valoración médica previa.
Bebés y ninxs:
La cicatrización suele ser más rápida cuando se tienen buenos cuidados y se evita la manipulación constante.
- Lóbulo bajo: 6 - 8 semanas.
- Lóbulo alto: 8 - 12 semanas.
Adultos:
En adultos, el tiempo puede variar dependiendo del tipo de piel, hábitos y proceso individual de cicatrización.
- Lóbulo bajo: 6 - 8 semanas.
- Lóbulo alto: 8 - 12 semanas.
Importante:
- No cambies el arete antes de concluido el tiempo de cicatrización.
- La perforación puede verse “bien” por fuera antes de cicatrizar completamente.
- Dormir sobre la perforación, mover constantemente el arete o suspender los cuidados puede retrasar la cicatrización.
- En zonas con más cartilago, el proceso puede ser más lento.