Analizamos la anatomía, grosor y simetría del lóbulo para determinar el punto exacto de inserción, garantizando un resultado estético y saludable a largo plazo.
Eliges piezas de grado médico, estériles y biocompatibles. Materiales diseñados para una cicatrización óptima.
Aplicamos protocolos de asepsia profunda en la zona a perforar, eliminando cualquier patógeno y preparando la piel para un procedimiento totalmente higiénico.
Señalamos el punto de perforación con precisión milimétrica. Validamos contigo la ubicación frente al espejo para asegurar que la simetría cumpla con tus expectativas.
Instalamos el cartucho sellado en el instrumento. El sistema Inverness evita el contacto manual con el arete, manteniendo la esterilidad absoluta durante todo el proceso.
Realizamos una presión manual delicada. La punta ultra-afilada del arete atraviesa el tejido de forma rápida y silenciosa, minimizando el trauma y el dolor.
Verificamos la alineación final y el cierre automático del broquel Safety Back™, el cual protege la punta del arete y permite una ventilación adecuada.
Entregamos guías claras de limpieza y mantenimiento. Te explicamos cómo usar la solución post-perforación para asegurar que el proceso de recuperación sea exitoso.